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miércoles, 1 de julio de 2009

La más acertada de las "road movies"

Aunque hace ya bastante tiempo que vi esta película creo que es de aquellas que han sabido mantenerse en mi memoria a lo largo de los años. Y no es que permanezca en la misma por lo mucho que este título me hiciera reflexionar (que sin duda lo conseguía) ni tampoco por sus brillantes actuaciones o trabajo de realización (que en absoluto resulta mediocre, más bien roza lo brillante). Creo que el motivo de que se mantenga perenne en el recuerdo es porque en más de una ocasión he creído sentir el deseo de hacer lo que en esta cinta hacen sus protagonistas: dejarlo todo y salir corriendo a lomos de un descapotable en busca simplemente de una vida diferente. Cierto es que a nuestras heroínas la historia se les va un poco de las manos y lo que prometía ser una escapada de fin de semana se convierte en una huida desesperada al margen de la ley, pero la actitud inicial que se mostraba en esta cinta se me antoja simplemente genial.

Geena Davis y Susan Sarandon no sólo mostraban en "Thelma y Louise" una química perfecta, sino que justificaban con creces las dos nominaciones al Oscar que recibieron ambas actrices por su trabajo en esta película. Pocos saben que en un pricipio los estudios querían dos nombres más populares, proponiendo los de Meryl Streep y Goldie Hawn (a la postre compañeras en "La muerte os sienta tan bien" de Robert Zemeckis) para encarnar a las protagonistas de esta historia. Y es que...¡cuán diferente hubiese sido esta película con la esposa de Kurt Russell como protagonista de la misma!

Brad Pitt encontraba en "Thelma y Louise" el primer papel importante de su carrera y Ridley Scott confirmaba una vez más lo buen director que podía ser independientemente del género en el que trabajase.

Quizá el único "pero" que le pondría a este título radicara en la imagen tan estereotipada que de ciertos hombres se daba en la misma, pero este hecho se compensaba con creces con un tratamiento cuidado (que no pecaba de excesos) y uno de los mejores finales (duro y desgarrador pero con tremenda fuerza y hasta poético) que ha dado hasta la fecha la historia del cine.

Místico

martes, 17 de marzo de 2009

La más impropia de las justicias

Aún recuerdo el visionado tan incómodo que sufrí con esta película. Aún recuerdo esa primera fila en la que nos tuvimos que sentar por llegar tan tarde y desde la que tuvimos que asistir a los 120 minutos de metraje de la misma. Eso lo recuerdo perfectamente, pero también recuerdo las lágrimas que nos tuvimos que secar tanto mis acompañantes como yo durante los créditos finales. Y resulta curiosa esta sensación cuando lo que se está lamentando aquí es el castigo recibido por un auténtico monstruo (o al menos así era como lo sentíamos al comienzo de la cinta). Curiosa sin duda y digna de análisis...

Tim Robbins se hacía al frente con "Pena de muerte" de la que ya sería su segunda película en labores de dirección, y para ello contaba con dos pesos pesados en cuanto a interpretaciones se refiere: un Sean Penn al que siempre estuvo unido por cuestiones políticas y su propia esposa, una Susan Sarandon que a la postre se convertiría en ganadora del Oscar por esta interpretación.

Basada en el libro "Dead Man Walking", escrito por la Hermana Helen Prejean (consejera espiritual del reo condenado a muerte Patrick Sonnier), entiendo este drama carcelario de 1995 como la mejor obra hasta la fecha de Robbins como director. Su lento ritmo, tan cuestionado por algunos, se hacía necesario si lo que se pretendía aquí era cambiar el punto de vista de aquel que visionaba la película, haciéndonos entender que, independientemente de la atrocidad cometida, el arrebatar la vida a un hombre no debería ser algo que se decidiese nunca un ningún tribunal. Para ello eran necesarias las palabras, eran necesarios muchos silencios, muchas miradas... Y Tim Robbins entendía mucho de todo esto.

Brillantes como no podía ser de otro modo Sean Penn y Susan Sarandon y ciertamente destacables las labores de Tim Robbins en una dirección en la que no suele prodigarse demasiado... ¡Una verdadera lástima!

Por hoy es más que suficiente. Un Vips me espera. Buena tarde a todos.

Místico