Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2009

Una brillante propuesta de terror psicológico

El post de hoy puede levantar alguna que otra ampolla. Esto ya lo aviso de antemano. Y digo esto porque sé que pocos serán los que estén de acuerdo conmigo cuando diga que "1408", la adaptación que Mikael Hafstrom realizó en el año 2007 sobre el relato corto de Stephen King, me sorprendió en su momento muy pero que muy gratamente (incluso más que el propio relato en sí).

Teniendo en cuenta lo difícil de adaptar un texto que a lo largo de sus páginas hablaba más de sensaciones que de acción real, Hafstrom construía una interesante historia que, respetando en todo momento el espíritu del texto original, nos sumergía en una atmósfera de angustia y confusión perfectamente materializada en el rostro experto de un John Cusack siempre convincente.

Un "nuevo" guión que aportaba universos desconocidos a un relato que se limitaba a aportar la idea y que engrandecía aún más lo surrealista e interesante de una historia original como pocas. Sirva como ejemplo aquel brillante (absolutamente brillante) regreso a la habitación tras unos "extraños" días fuera de la misma.

"1408" entendía de forma más que acertada el concepto de miedo en estado puro, miedo psicológico ajeno a todo tipo de clichés propios del género. Aquí no había sangre, no había visceras , no había asesinos psicópatas... En cierto modo tampoco había "fantasmas", porque lo que aquí en verdad asustaba era la irrealidad de todo aquello que en nuestro día a día necesitábamos creer como cierto.

Místico

lunes, 23 de febrero de 2009

Entendiendo el significado del miedo

Hablar del género de terror es hablar hoy de un género sin prestigio. Durante muchos años (especialmente en los últimos veinte) la gran mayoría de producciones que se han hecho en este campo han ido destinadas a un consumo rápido, sin pretensiones, casi como se consume una hamburguesa en un local de bandeja de plástico. Y es que el nacimiento de nuevos subgéneros (como el terror teen) no han hecho más que empeorar una situación que ya de por sí se presentaba delicada. No debemos olvidar, no obstante, que existieron grandes títulos que encumbraron este género a cotas que en el siglo XXI parecen poco alcanzables. "Al final de la escalera" fue sin duda uno de ellos.

Esta película de 1979 nos hizo pasar miedo, mucho miedo. Y lo hizo de un modo muy distinto al actual: el miedo psicológico de encontrar una pequeña puerta al final de una escalera, de saberla cerrada, de entender que nadie en muchos años la ha abierto y que nosotros, cuando lo hagamos, nos encontraremos con todo aquello que quedó dentro cuando la puerta se cerró. Y conoceremos el miedo que podrán transmitirnos unas telarañas cubriendo muebles antiguos, de una habitación donde aún parecen resonar los ecos de otra época, donde aún se podría escuchar la respiración de sus antiguos habitantes, donde tras una silla de ruedas cubierta de polvo aún podríamos ver la silueta del niño que antaño la ocupó...

Místico