El planteamiento es sencillo: seis personajes dentro de un cubo. La pregunta es la siguiente: ¿Es posible recrear una historia únicamente con estos ingredientes y que la misma sea tan fascinante, interesante y única como para conseguir mantener en todo momento el interés del espectador ante todo lo que sucede en el mismo? Vicenzo Natali nos demostró en 1997 que sí se podía. Su nombre: "Cube".Este título de nacionalidad canadiense se ha convertido ya por méritos propios en todo un clasico dentro del género y en un referente para los estudiosos y amantes del séptimo arte. Películas como "Saw" o la más patria "La habitación de Fermat" le deben mucho a esta historia. Contó con una secuela y una precuela: "Hipercube" y "Cube Zero" que, como era de esperar, apenas tuvieron ninguna relevancia (sea de recibo indicar que la secuela aportaba nuevos e interesantes ingredientes al planteamiento). Desde aquí valga la recomendación. ¡Ah! Y antentos al espectacular minuto inicial. Creo que resume a la perfección lo que se va a ver en la próxima hora y media.
Místico